Ana Lucas

La tarde de invierno nos invade y junto a ella Ana ♥ Lucas esparcen su felicidad en la puerta de la iglesia donde Dios une las almas. Las bendiciones rezan sobre ellos y contemplándose uno al otro, se transportan.

La naturaleza forma parte de ellos tanto como su devoción por Dios. Es así que arrodillados en el altar se juraron amor eterno, frente a una capilla colmada de personas que fueron y son testigos de ese amor tan genuino.
Sus manos se entrelazan en comunión con el cielo.