Daniela Darío

El escenario para la e-session fue un pueblo de Bs As, alejado del ruido de la ciudad y acercándonos al campo y a esa particular belleza que tienen este tipo de escenarios para las fotografías y videos previos.

En cada detalle que compartimos en la e-session podía entreverse esas pequeñas cosas que los unen: una canción, una banda de rock, la secundaria, el colegio, un tatuaje compartido, tanto que es imposible contar todo en palabras, ya que las miradas cómplices quedan en ellos y solo en ellos. El arroz, los hermanos, los padres, abuelos, la familia toda… y la felicidad de permitirnos compartir con ellos el nombre de su hija por llegar.

Divertidos, histriónicos, amorosos entre si, e infinitamente cordiales. Un amor por celebrar con una nueva vida que refleja ese amor.